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El secretario de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, Marcial Marín Hellín, clausuró este 21 de noviembre el acto institucional de celebración del 40 Aniversario de la Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza (FSIE), organización sindical más representativa en el ámbito de la enseñanza privada y concertada. 

Marín felicitó a la organización y agradeció la labor desempeñada por la misma, de la que dijo ser en su conjunto “un interlocutor” al que se ha tenido muy en cuenta desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. En este sentido, recordó cómo FSIE, por boca de su exsecretario general Jesús Pueyo Val, ha participado en las comparecencias que se han desarrollado en la Subcomisión de Educación del Congreso de los Diputados para la consecución del Pacto de Estado Social y Político por la Educación y destacó la importancia de sus propuestas por venir “desde la docencia, la representación sindical y la reflexión”. El secretario de Estado aprovechó, además, para desear que FSIE cumpla “otros cuarenta años llenos de vitalidad y entusiasmo, como los desarrollados hasta el día de hoy”.

Marín destacó que España está en un momento decisivo, en el que las familias nos piden que nos pongamos de acuerdo, y la asignatura pendiente es sin duda ese Pacto Educativo, y eso supone que se intente llegar al consenso, para lo que pidió generosidad de todas las partes - sindicatos, patronales y administración -, porque para él, el que falle en este momento no encontrará perdón por parte de la sociedad. La clave está, según dijo, que en la Subcomisión del Congreso dedicada al Pacto Social y Político por la Educación se puedan consensuar los objetivos a alcanzar. Por eso, dijo, las aportaciones que todos hagamos, son decisivas. Es el momento, por tanto, de tener claro lo que nos une, y no lo nos separa, llegando al menos a un acuerdo de mínimos, pero pensando en dar una estabilidad al sistema educativo, para alejarlo de los cambios políticos, dando la tranquilidad y certidumbre suficientes a los docentes para poder dedicarse a lo importante: los alumnos. Y en aquello en lo que existan diferencias, incidió Marín, pensar que lo que se necesita es una educación de calidad, para así llegar al mejor de los sistemas. Con respecto a la educación pública y concertada, el secretario de Estado recalcó que se trata de redes complementarias, no subsidiarias, y debemos abandonar el debate esteril que enfrente a las dos redes. Recordó, además, que en los últimos informes internacionales los resultados nos devuelven que la educación española no está tan mal como se pudiera pensar, con aspectos a mejorar, por supuesto, como el abandono escolar... pero con datos que demuestran que no se está haciendo tan mal. Y si esos resultados son como son, logrando reducir las diferencias con respecto a los resultados de otros sistemas europeos, se lo debemos a los grandes profesionales que se dedican a la docencia, por lo que invertir en el profesorado es la clave para que el sistema siga mejorando. Para él, apostar por el profesorado es la mejor garantía para alcanzar los objetivos. 

El secretario de Estado aprovechó para pedir altura de miras a todas las formaciones políticas para aprovechar el momento para entre todos lograr lo mejor para la educación española. Y recordó que se debe respetar, para que todo funcione, el marco constitucional y dentro de él el artículo 27 de la Constitución que garantiza la libertad de enseñanza y la libre elección de los padres de la educación que desean para sus hijos.

El presidente de FSIE, Francisco Javier Hernández Varas, abrió el acto ensalzando la labor de la organización, de la que dijo ser referente de los trabajadores, patronales y administraciones y catalizador de aquellas propuestas encaminadas a la mejora de la educación, las condiciones laborales, la profesionalidad y la justicia social.

Además aseguró que FSIE tiene siempre presente la necesidad de contribuir al progreso de la sociedad, adaptándose a las circunstancias de cada momento y dando respuesta a las necesidades tanto propias como de sus miembros; fomentando también la innovación y la formación continua; impulsando las relaciones y la colaboración con otros sindicatos, centros e instituciones educativas y sociales, agentes sociales, fundaciones, empresas y otras entidades nacionales e internacionales desde la independencia, la coherencia, la eficacia y transparencia, el diálogo, la firmeza, el espíritu de servicio, la profesionalidad y el orgullo de pertenecer a una organización como FSIE, un sindicato que, dijo, debe constituir una de las instituciones más relevantes del espacio público y social por la función que cumple, dispuesto a aportar en la construcción y desarrollo de aquellas políticas, acciones y enfoques adecuados para conseguir los objetivos conforme a las necesidades educativas actuales.

Por su parte, el expresidente de FSIE Manolo Moya García, que ocupó el cargo entre 2009 y 2013, centró su discurso en el transcurso de estas cuatro décadas y  quiso resaltar la importancia de figuras vitales en la implantación y crecimiento del sindicato como fueron uno de sus fundadores y secretario general desde 1977 hasta 2009, Francisco Vírseda García, y su sucesor en el cargo hasta este mes de mayo, Jesús Pueyo Val.

Moya destacó, además, los principios sobre los que se sustenta la organización y que desde los inicios impulsan la defensa y representación de los profesionales en el marco y defensa de la libertad de enseñanza, siempre desde la independencia que caracteriza a FSIE.  A lo largo de los años, según recordó, y conforme la organización se fue consolidando, valores como la profesionalidad, el diálogo o la participación van haciendo de FSIE lo que es hoy. En estos 40 años FSIE ha hecho importantes esfuerzos para desde su trabajo poder hacer aportaciones decisivas en beneficio del sector y los profesionales, destacando documentos como “La escuela defendida por FSIE”, donde se recoge el modelo defendido, o “Aportaciones y aproximación de FSIE relativas al Pacto Educativo”, que concebido en 2009 hoy está más vigente que nunca, sin olvidar que, en su afán de vocación de servicio y de llegar al máximo de profesionales del sector posible, FSIE decidió en 2013 cambiar sus estatutos para extender su acción sindical al ámbito de los profesionales de la atención a personas con discapacidad, ámbito en el que el sindicato cada vez crece con más fuerza.

Tras Moya ofreció unas palabras el actual secretario general de FSIE, Francisco Javier Muñoyerro García, que enfocó su discurso en el futuro de la organización, las líneas maestras que definirán su actuación en los próximos años, remarcando que en esta misión será imprescindible contar con el compromiso de todos aquellos que hoy integran FSIE y con los que dentro de unos años formarán parte del grupo de personas que dan sentido a una entidad como esta, cuyo valor reside en su  vocación de servicio y cuya misión seguirá siendo dar voz en todos los foros a los profesionales del sector al que FSIE representa.

Muñoyerro incidió, además, en la necesidad de seguir adelante con el compromiso con la defensa de la libertad de enseñanza y el derecho de los padres a poder elegir la educación que desean para sus hijos, insistiendo en la necesidad de una armónica complementariedad de redes educativas; reiterando la conveniencia de alcanzar el tan reclamado y necesario Pacto Educativo; y llamando a la regulación de la profesión docente, con la elaboración de una Ley de la Función Docente que contemple los derechos y obligaciones de todos los que se dedican a esta profesión, con independencia de la titularidad del centro donde ejerzan. El actual secretario general de FSIE cerró su intervención agradeciendo su esfuerzo y compromiso a todos los que durante estos 40 años han hecho de FSIE lo que es hoy, y deseando que los que vengan en los próximos años apuesten por continuar en esta línea de defensa de los profesionales del sector.

40 años de historia

FSIE cumplió este lunes 30 de octubre 40 años, un día señalado para la organización que nace en 1977, en plena transición democrática, al amparo de la recién aprobada Ley Reguladora del Derecho de Asociación Sindical.

Ese 30 de octubre, un  pequeño grupo de profesionales de la enseñanza privada de los sindicatos independientes de Madrid y Zaragoza unen sus fuerzas para constituir FSIE. Su decisión vino marcada por la necesidad de crear una organización sindical independiente y profesional que se dedicara a defender los intereses de los trabajadores y la libertad de enseñanza, entendida como la libertad de elección y creación de centros docentes. Entre los firmantes del acta de constitución se encontraba Francisco Vírseda.

De la mano de este, que ocuparía el cargo de secretario general de la organización desde su creación hasta 2009, FSIE se consolidó como organización, creció y se implantó en todo el territorio nacional. Tras él, otros han continuado su labor, como Jesús Pueyo, secretario general hasta 2017, y ahora Francisco Javier Muñoyerro, que terminará su legislatura en 2021.

Gracias a su esfuerzo durante todos estos años y a los firmes pilares sobre los que se sostiene FSIE, como son la profesionalidad, la coherencia, la independencia, la rigurosidad o el diálogo, el sindicato, creado por y para profesionales, se ha convertido en referente para miles de trabajadores y en su interlocutor con las administraciones, las organizaciones patronales, otros sindicatos, formaciones políticas y todo tipo de instituciones y foros.

FSIE hoy es la voz de más de 30.000 afiliados y los trabajadores del sector de la enseñanza privada y de la atención a las personas con discapacidad respaldan su labor, reconociéndola con la elección de 4.700 delegados sindicales en los distintos convenios colectivos que hacen que sea la primera fuerza sindical en el conjunto de todo el sector.  

 

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